Contar con una mascota en el hogar no es un simple juego o momento único en el que sentirse acompañado, sino que psicológicamente y científicamente está demostrado que tener un animal en casa nos aporta múltiples beneficios a la salud. Desde perros, tortugas, conejos hasta los gatos, esos seres misteriosos y conocidos como independientes, pueden estar a nuestro lado haciéndonos los días diferentes. Los mininos son unos aliados perfectos para adultos y niños. Existen muchas razones por las cuales optar por compartir nuestro tiempo al lado de uno de ellos, ¿quieres saber algunas de ellas?

Mejoran la salud

Aunque pueda parecer romántico –que estamos seguros que también nos pondremos a ello-, un estudio realizado en 2008 por la Universidad de Minnesota analizó los resultados obtenidos tras someter a una prueba de 10 años a un alto número de personas y comprobaron que los dueños de gatos reducían un 30% la probabilidad de muerte por ataque al corazón en comparación con el resto de participantes. También, desde el 2009, diversas fuentes han comprobado que compartir espacio y tiempo con un gato reduce el padecimiento de enfermedades cardiovasculares y fortalece nuestro sistema inmunológico.

En ocasiones, tomar la decisión de adoptar o comprar un gato cuesta ser tomada por la posibilidad de desencadenar posibles problemas, como no saber bien enfrentarse al cuidado de un pequeño ser o, algo tan sencillo como algunas alergias al pelo del animal. Pero esto no debe suponer un hándicap y privarnos del tiempo junto a un minino de compañía. Existen razas que nos evitarán desarrollarlas, como Sphynx o Levkoy Ucraniano, ya que no tienen pelo. La llegada de un gato egipcio al hogar –que así es como se les conoce- supondrá un beneficio para nuestra salud psicológica y física.

Ayudan a las relaciones sociales

Estar al cuidado de un animal nos hace desarrollar una rutina y estado de responsabilidad que es favorable para la autoestima personal, pero también, crear vínculos con los animales ayuda al que se da entre humanos. Nos aporta desarrollar la capacidad de la empatía, respeto, madurez y bondad. Compartimos y entregamos, se estrechan lazos de cariño y compasión.

A las personas con capacidades específicas, como autismo y asperger, contar con un gato a su lado es un aspecto muy positivo para poder comunicarse y sociabilizarse con el entorno.

Un compañero perfecto para los niños

Un gato podría llegar a ser el encargado de un desarrollo perfecto para los niños, ya que les enseña a marcarse límites. También, compartir juego y cuidar a la mascota, les otorga responsabilidad. Los sentimientos que se producen al lado de ellos, como cariño, lealtad y respeto, servirán para su actuación con los demás compañeros en su día a día, haciéndolos así unos niños más maduros.

Si estás pensando en tener un animal de compañía, no lo dudes, los gatos son la mascota que estás esperando.

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